La frecuencia en el uso de granadas durante ataques contra policías y civiles creció a partir del 2008 en Ciudad Juárez, al inicio de las hostilidades entre grupos armados antagónicos y la intervención oficial para combatirlos. Recuentos periodísticos narran cómo fueron utilizados artefactos explosivos en ataques contra comerciantes, agentes policíacos, en masacres perpetradas en centros de rehabilitación, enfrentamientos entre grupos enemigos, asaltos y hasta como medio de amenaza de grupos de extorsionadores hacia sus víctimas.
Este tipo de bomba comenzó a ser asegurado en detenciones de presuntos delincuentes, incluidos menores de edad, pero también fueron hallados abandonados en la vía pública y hasta dentro del Cereso.
Otros se recuperaron de lugares donde fueron atacados policías o civiles, aunque muchas de las veces no estallaron.
El antecedente más cercano ocurrió el pasado 25 de mayo, cuando la Policía Municipal presentó a cinco detenidos a los que acusaron de portar armas largas, cartuchos, droga y hasta un artefacto explosivo de práctica.
Los detenidos en Callejón Sánchez y N. Medina de la colonia Chaveña, fueron Antonio González Hernández, de 38 años; Armando Rodríguez Borrego, de 17; Juan Carlos Ramírez Borrego, de 21; Eric Manuel Moreno Salas, de 17; y Luis Manuel Morales Hernández, de 25.
En la camioneta encontraron dos rifles AK 47, y uno HK-G36 calibre.223, que pertenece a la Policía Estatal según el número de serie.
En la Cherokee también había una granada de práctica, 327 cartuchos calibre 7.62x39 milímetros, siete cartuchos más para 3.57, seis envoltorios de cocaína, una báscula gramera y una pistola de paint ball.
Antes, el pasado 15 de febrero, agentes municipales aseguraron una granada en un terreno baldío del fraccionamiento El Campanario, en la calle Séptima y avenida de Las Torres. Ciudadanos reportaron el hallazgo del artefacto explosivo.
El 12 de febrero ocurrió un ataque contra policías municipales que arrojó dos agentes heridos, un atacante muerto y cinco más detenidos, entre ellos dos mujeres.
Tras el ataque, los agresores huyeron rumbo al poniente de la ciudad y abandonaron una unidad en un domicilio de las calles Islas Tasmania e Isla Célebes, donde los agentes preventivos detuvieron a un hombre y dos mujeres, además de localizar las armas de fuego y granadas.
El pasado 30 de enero ocurrió otro enfrentamiento entre presuntos sicarios y policías cuando varios hombres armados intentaron emboscar a agentes municipales que cargaban combustible en el cruce de Manuel J. Clouthier y Manuel Gómez Morín poco antes de las ocho de la mañana.
Ese día resultaron tres sicarios muertos y tres policías heridos, además fueron aseguradas cuatro armas de fuego y una granada de fragmentación.
El año pasado hubo también incidentes que involucraron explosivos.
En diciembre de 2011 personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) detuvo a presuntos sicarios, identificados como Faustino Muñoz Escobedo, de 29 años; José Florencio Veliz Félix, conocido como "El Quino", de 32; y Javier Arturo Frías González de 36, otro murió en el enfrentamiento.
A los detenidos se les aseguró un arsenal compuesto por cuatro "cuernos de chivo", un cargador abastecido con ocho cartuchos útiles de calibre 10 milímetros, además de una granada de fragmentación, un cargador con treinta cartuchos calibre 7.62 x 39, 34 cargadores para AK- 47 con 552 cartuchos en total, y otro más con nueve proyectiles calibre .38 súper.
Otro incidente similar ocurrió días antes, cuando en un enfrentamiento entre grupos se utilizó una granada. La percusión de disparos de cuernos de chivo, provocó el temor y el caos entre habitantes de la colonia 9 de Septiembre. Los hechos se dieron a las 2:30 de la tarde en las calles Jiménez y Delicias.
Los tripulantes de tres vehículos, un auto, color oscuro, otra camioneta negra y una Toyota, de acuerdo con la versión de testigos, empezaron a disparar en contra de dos que iban a bordo de un Buick Boneville, modelo 2002.
En el intercambio de fuego uno de los hombres que viajaba en el comando de mayor gente lanzó una granada al auto Boneville lo que provocó que se impactara contra la pared de una casa de la calle Delicias.
Tras la explosión quedaron sobre el piso dos fusiles de asalto AK-47, de los conocidos como "cuerno de chivo", uno a unos metros del auto impactado sobre la vivienda y otro sobre la siguiente esquina de la cuadra.
En mayo de ese mismo año la delegación estatal de la Procuraduría General de la República (PGR) abrió una investigación en torno a la localización de una granada de fragmentación en la vía pública.
De acuerdo con la representación social federal, el artefacto explosivo fue hallado por vecinos de la colonia Revolución Mexicana, quienes dieron parte a las autoridades.
Fue en las calles Dina Rico y María Mambel donde se localizó una granada de mano M-18 PAI fabricada en Estados Unidos, con un peso de 539 gramos, elaborada a base de lámina de acero, con espoleta pirotécnica de encendido y retardo M201A1, de 15 centímetros de altura.
En marzo del 2011 se registró un enfrentamiento en la colonia Granjas Santa Elena la noche que duró media hora y ocasionó el temor de los vecinos.
Los hechos se registraron en las calles Durazno y Acántaro.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), en el sitio se localizó a un hombre muerto, quien tenía en su poder un rifle AR-15 así como una granada de fragmentación en su mano, con la que trató de atacar a los policías federales y la cual no alcanzó a estallar.
En noviembre del 2010, dos hombres y dos mujeres fueron asesinados en la colonia Frida Kahlo, aparentemente después de que acudieron a un establecimiento a exigir el cobro de cuota y fueron sorprendidos por el grupo contrario que abrió fuego y lanzó una granada que no se activó.
El evento violento se reportó a las autoridades en el cruce de las calles Mesa Central y Soneto 154, en el exterior de una refaccionaria denominada Pro One a donde se movilizaron decenas de unidades policíacas.
Para octubre 2010 se vivió otra escena de terror con explosivos, esta vez en las oficinas locales del Servicio de Administración Tributaria (SAT), ubicadas en el fraccionamiento San Ángel, resultaron dañadas al explotar una granada de fragmentación que arrojaron a las puertas de acceso principal a ese edificio. No se reportaron personas heridas, sólo daños materiales.
El ataque a las oficinas del SAT, ubicadas en la avenida Simona Barba número 5420, casi esquina con calle Apolo, fue reportada poco antes de las seis de la tarde.
Versiones de testigos refieren que un grupo de hombres armados arrojó el explosivo directamente a las puertas principales y huyeron instantes antes de que detonara la granada. Al activarse el artefacto, los vidrios de los ventanales y de las puertas estallaron en miles de pedazos.
En agosto del 2010, un comando armado perpetró un atentado con granadas a un taller de carrocería en la colonia Melchor Ocampo.
Los hechos se registraron alrededor de las siete de la tarde en el establecimiento ubicado sobre la calle Cadetes del 47, entre Niños Héroes y Del Ejido, donde se escucharon detonaciones de fusiles de alto poder, así como un par de explosiones de granadas. El estallido fue escuchado a más de 15 cuadras.
En el lugar estaba una camioneta Jeep Cherokee de reciente modelo color gris con placas de Texas BR9 V219, abandonada y custodiada por elementos federales, en donde fue localizada una granada sin detonar.
El primero de agosto del 2010 un artefacto de fragmentación fue detonado por la noche contra agentes de la Policía Federal (PF) y periodistas.
El ataque ocurrió en la avenida De la Raza y casi Del Charro, pero no hubo lesionados, ni personas muertas.
No obstante, en un hecho ocurrido a cuatro cuadras de donde se detonó la granada de fragmentación, un elemento de la Policía Federal murió y otros seis oficiales resultaron heridos.
Se reportó aproximadamente a las 18:00 horas, que varios sujetos dispararon y aventaron una granada, que no estalló, al centro de mando de la Federal ubicado en el bulevar Juan Pablo II y la avenida Hermanos Escobar.
Después, como a las 20:00 horas, la unidad 13667 de la Policía Federal fue atacada a balazos cuando circulaba por la calle Niños Héroes. En el incidente un elemento falleció.
Una hora más tarde, en la avenida De la Raza y casi Del Charro fue localizada una camioneta Explorer de color guinda, de reciente modelo, al parecer la misma que fue utilizada para asesinar al agente.
Cuando los federales se acercaron para inspeccionar el automotor, sicarios los emboscaron con una granada y a tiros.
Este atentado alcanzó a periodistas de varios medios de comunicación que se acercaron al lugar, incluso se dio a conocer que una unidad de un canal de televisión local recibió varios impactos de esquirlas.
En marzo de ese mismo año tres presuntos sicarios que dieron muerte a dos personas en Infonavit Ampliación Aeropuerto y se enfrentaron a balazos a con agentes de la Policía Federal (PF), pero fueron detenidos.
Fueron identificados como Luis Alberto Hernández Loreto, de 25 años y originario de Agua Prieta, Sonora; Javier López Mendoza, de 18, apodado "El Javi" y nacido en Cananea, Sonora y José Mancilla Chávez Escalante, de 29 conocido como "El Negro" y oriundo de Los Mochis, Sinaloa.
Se les aseguró tres fusiles de asalto: un AK- 47, un Panther calibre .223 y un Olimpic calibre .223; 152 cartuchos útiles calibre .223; 58 balas útiles calibre 7.62, siete cargadores; una granada MK 40 milímetros, dos chalecos antibalas y dos aparatos de comunicación.
El 11 de julio del 2010, un enfrentamiento entre sicarios, y después de éstos contra policías federales, aterrorizó a cientos de familias que radican al oriente de la ciudad, justo en las calles aledañas a la estación de Policía Benito Juárez. Los ciudadanos saturaron el Sistema de Emergencias 066 para reportar la balacera, explosiones y un incendio.
Los hechos ocurrieron poco después de la una de la mañana y concluyeron aproximadamente una hora después, relataron los afectados.
En la confrontación, los grupos armados emplearon armas de fuego de grueso calibre y granadas de fragmentación. Incluso, el puente internacional Zaragoza permaneció cerrado varias horas porque las balas llegaron hasta los carriles de circulación; aquí, varios negocios sufrieron daños al recibir decenas de impactos en el fuego cruzado.
El saldo fatal fue de tres hombres muertos, dos de ellos calcinados, de acuerdo con el protocolo de comunicación emitido por las autoridades estatales.
En junio del 2010 elementos PF realizaron diversos operativos en el interior del Cereso estatal a raíz de la riña del 7 de junio de ese año, cuando tres internos fueron asesinados.
Los policías localizaron entre las pertenencias de los reos una granada de gas así como cartuchos útiles e implementos "hechizos" para detonarlos.
El coordinador operativo del desaparecido Cuerpo de Inteligencia Policial (Cipol), Luis Prieto, sufrió un atentado en octubre del 2009, cuando salía de un restaurante ubicado en la zona de San Lorenzo acompañado de tres agentes que fungían como sus escoltas, en el que se utilizaron granadas.
Uno de los guardias murió en el lugar, mientras Prieto y los demás resultaron heridos.
En septiembre de ese mismo año un grupo de sicarios atracó con armas de fuego y al menos una granada de fragmentación el "Anexo de Vida A.C.", ubicado en el cruce de las calles Plan de Ayala número 564, de la colonia El Papalote.
En esa ocasión fueron 10 personas a quienes les arrebataron la vida.
Mientras, en julio del 2009 elementos del Ejército Mexicano localizaron una subametralladora calibre 9 milímetros y una granada de fragmentación en las habitaciones 11 y 12 del Cereso ahora estatal, encontrándose el material bélico enterrado dentro de un bote de plástico, en uno de los patios.
Ese mismo mes, vecinos de la colonia Ampliación Felipe Ángeles, ubicada al norponiente de la ciudad, encontraron una granada en la vía pública, por lo que ante el temor de que detonara y causara daños o heridas a personas reportaron el hallazgo a las autoridades preventivas.
Para mayo del 2009 elementos adscritos a la Operación Conjunta Chihuahua (OCCH) localizaron abandonados en calles de la colonia Anapra cerca de 15 kilos de marihuana y poco más de un kilo de cocaína, así como 40 armas de fuego y cinco granadas en el interior de tres vehículos.
En otro incidente donde se utilizaron artefactos explosivos, ocurrido en octubre del 2008, un delincuente se disponía a realizar su segundo asalto del día a una casa de cambio con una granada de fragmentación en mano y una pistola, pero fue detenido por un policía especial.
El individuo, identificado como Ernesto García García, de 32 años, fue sometido y desarmado por el agente que vigilaba la casa de cambio "Divisas Juárez", localizada en la avenida 16 de Septiembre, frente al parque Borunda.
En junio del 2008 un comando armado atacó una residencia a balazos y con un lanzagranadas, para luego entrar y ejecutar a un comerciante que se encontraba con su familia, en el fraccionamiento Bosques de San José.
En el exterior de la casa fueron encontradas tres granadas, una de ellas de fragmentación y otras dos de gas lacrimógeno.
La víctima fue identificada como José Luis Mendoza Medina, de 29 años de edad, quien aparentemente era propietario de una cadena de paleterías y neverías en esta ciudad.
En abril del 2008, el Ejército Mexicano aseguró 12 toneladas con 740 kilos de mariguana y 43 gramos de cocaína en seis cateos, droga que en el mercado negro está valuada en 292 millones 450 mil pesos.
También fueron incautados dos lanzacohetes, seis armas largas, una granada de fragmentación, seis cascos y tres chalecos, siete prensas para compactar el estupefaciente, decenas de moldes para formar "cuadros", así como 2 mil 50 pesos y 63 dólares en efectivo, además de siete vehículos.
En el 2012
• 11 de septiembre
Desconocidos lanzan una granada contra agentes estatales que revisaban un vehículo abandonado
• 25 de mayo
Presentan a cinco detenidos acusados de portar armas largas, cartuchos, droga y un artefacto explosivo de práctica
• 15 de febrero
Aseguran una granada que se encontraba en un terreno baldío del fraccionamiento El Campanario
• 12 de febrero
Ataque contra policías municipales arroja dos agentes heridos, un atacante muerto y cinco más detenidos. Traían una granada
• 30 de enero
Enfrentamiento entre presuntos sicarios y policías con saldo de tres sicarios muertos y tres policías heridos, además fueron aseguradas cuatro armas de fuego y una granada de fragmentación
